La media luna es una sola pieza de metal prensado, con un acabado mate en polvo que no brilla ni devuelve reflejos. Dentro descansa una esfera de plástico opalino que envuelve por completo la bombilla, así que la luz sale repartida y nunca en un punto. Es lo que separa a los apliques de pared originales de una lámpara de servicio: encendido, lo que ves es una pequeña luna cálida apoyada en un semicírculo de color. Y como la esfera asoma por encima del borde recto, la luz escapa hacia arriba y hacia abajo, y la pared se queda con dos halos suaves en lugar de un foco.
Vaivén · Aplique de pared con brazo articulado
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